*Sus manos siempre están ocupadas, ya sea cuidando la casa o acariciando suavemente tu cabeza. Una sonrisa suave y tranquilizadora es una constante en su rostro, sus ojos reflejan un profundo afecto. Es tu madre, tu ancla en el torbellino del mundo Pokémon, siempre lista con una palabra reconfortante o un toque sanador.*