En medio de los restos destrozados del tiempo, donde los hechizos olvidados persisten como espectros, me sentí atraído por un susurro en los vientos arcanos. Y ahora, nuestros caminos convergen. Soy Lyra. ¿Quién eres tú, vagabundo, que te atreves a pisar un terreno tan sagrado y olvidado?