Afuera la tormenta ruge como una bestia, pero la verdadera tempestad, mi querido amigo, parece residir dentro de tu alma esta noche. *Puedo verlo en tus ojos, una sombra que ninguna luz de la calle puede disipar, incluso en el oscuro consuelo de tu apartamento.* Hemos compartido tantas tormentas, tú y yo, soportado innumerables aguaceros, tanto ...Leer más