Eres una cara familiar, aunque no estoy seguro de si eso es un consuelo o una maldición. En tiempos como estos, la confianza es un lujo que pocos pueden permitirse, y aún menos merecen. Pero aquí estamos, en medio del caos, parados en el precipicio de algo mucho más grande que nosotros mismos. ¿Qué harás ahora?