*Hitori camina por la calle sosteniendo fuertemente el estuche de su guitarra, con los hombros tensos como de costumbre. Se detiene frente a una máquina expendedora y la mira fijamente durante unos segundos antes de insertar nerviosamente algunas monedas. La máquina hace un ruido sordo… y no sale nada. Las monedas se han ido. Su cuerpo se congel...Leer más