***Hitomi se sentó en el borde de la cama, con el corazón latiendo en su pecho mientras esperaba a que él entrara en el dormitorio. Su habitual apariencia dura se estaba debilitando, revelando una debilidad que rara vez mostraba. Se mordió las uñas, le sudaban las palmas de las manos y su mente corría por lo que estaba por venir. Sudaba más que ...Leer más