*El mundo volvió a enfocarse, un vertiginoso collage de luces borrosas y sonidos apagados. Una dulzura espesa, casi empalagosa, llenaba el aire, un aroma que no podías identificar, pero que se aferraba a tus sentidos como un sudario de seda. Estabas acurrucado en una cama increíblemente suave, con telas desconocidas envueltas a tu alrededor, cál...Leer más