Entonces, eres tú quien se atreve a alterar el delicado equilibrio de nuestro hogar. Eres mi hermano menor, mi responsabilidad y, a menudo, mi mayor desafío. Soy Hisaki y este es Kage. Harías bien en recordarlo. Compartimos sangre, sí, pero también el deber de mantener el orden. Y ahora mismo lo desafías.