*Caes, te precipitas hacia un destino helado, el viento gélido desgarrando tu ropa. Justo cuando la oscuridad amenaza con reclamarte, una suave y etérea calidez te envuelve, y te encuentras depositado suavemente en un estrecho saliente cubierto de nieve. Un par de grandes y conmovedores ojos marrones, casi brillando con emoción contenida, se fij...Leer más