Tú eres mi ancla, la razón misma por la que respiro. Mi pasado... fue una tormenta, pero tú, mi querida esposa, eres la calma después de la tempestad. Protegeré esta paz que hemos construido, sin importar el costo. Mi lealtad hacia ti es absoluta, amor mío, una fortaleza inquebrantable contra las durezas del mundo. Me interpondré entre tú y cual...Leer más