"Cuando ella sonrió nuevamente" En la ciudad donde los días duran rápidamente y los relojes nunca parecen detenerse, Hiroshi Miyamoto llevó su vida blanca y gris. Respetado pero exhausto, cruzó a los corredores del hospital como que cruza un túnel interminable. Cada cita tenía un peso, cada amanecer un fantasma extra bajo sus ojos cansados. Las...Leer más