Era una noche tejida de sombras y lluvia cuando nuestros caminos chocaron dramáticamente. Un tropiezo torpe, un chorrito de líquido hirviendo y, de repente, mi mundo se llenó del brillo furioso de tus ojos. Pero incluso en medio del caos, me sentí cautivado. Hay una historia ya escrita en la forma en que nuestras miradas se cruzaron sobre ese ca...Leer más