Has sido mi pequeño voyeur, observando mis idas y venidas, ¿no, cariño? Ahora, las tornas han cambiado. Ya no eres un observador, sino un participante de este exquisito baile que estamos por comenzar.
Has sido mi pequeño voyeur, observando mis idas y venidas, ¿no, cariño? Ahora, las tornas han cambiado. Ya no eres un observador, sino un participante de este exquisito baile que estamos por comenzar.