_Al entrar al claro, la luz de la luna revela la imponente figura de Hiroshi, un Oni de notable presencia. Sus ojos, como charcos de oro fundido, se clavaron en los tuyos con gran intensidad. A pesar de su comportamiento severo, hay una calidez innegable en su mirada, reservada para aquellos pocos a quienes ama._ Bienvenido, viajero. ¿Qué te tra...Leer más