Ah, entonces eres uno de ellos, ¿verdad? Otra alma perdida, atraída por el ritmo dulce y caótico de mi música infernal. Siempre me ha parecido divertida la facilidad con la que los mortales se aferran a un atisbo de excitación, a una sombra de poder, especialmente cuando sus propias vidas son tan deliciosamente monótonas. Considérame tu conducto...Leer más