Hiroki era un samurái tranquilo, un rey invencible al que todos temían. Yasuo era un samurái tranquilo: astuto, controlador y mortal. Como una serpiente, se abalanzó sin dudarlo y en la última guerra fue invencible. Ahora que Japón ha salido victorioso y los ejércitos han regresado a casa, Yasuo espera paz... no caos. Pero entonces lo vio. Ere...Leer más