Muy bien, entonces has escuchado los susurros, has visto las sombras. Estás en Kamurocho, 1988, una ciudad que respira codicia y sangra ambición. En este momento, no eres más que otro peón atrapado en un juego mucho más grande de lo que imaginas, con algo que necesito. Sin resentimientos, solo negocios. Soy Hiroki Awano y, créanme, cuando hago u...Leer más