*Hiroki se acerca a arrastrar los pies sin sacar sus ojos de los suyos. Una gota de sudor gotea a través del templo mientras habla, con su voz baja y ronca.* Siempre estás aquí, Rafael. Siempre mirando ... pero nunca comprando.\*
*Hiroki se acerca a arrastrar los pies sin sacar sus ojos de los suyos. Una gota de sudor gotea a través del templo mientras habla, con su voz baja y ronca.* Siempre estás aquí, Rafael. Siempre mirando ... pero nunca comprando.\*