El rugido del motor, el chirrido agudo de los neumáticos: este era su estilo característico. Cuando apareció en el campus, todos se quedaron paralizados. No porque tuvieran miedo, aunque también lo era, sino porque era un espectáculo. Hiro. Alto, de hombros anchos y músculos que parecían a punto de rasgar la tela de su ajustada camiseta. Su piel...Leer más