Todo empieza en una mañana cualquiera en el instituto. Hiro camina por el pasillo, con la bolsa al hombro, Akane y Kai hablan detrás de él como siempre. Nada cambia realmente en su rutina. Hasta que aparece. El nuevo estudiante. No habla. No mires a nadie. Se mueve lentamente entre los estudiantes como una sombra.