Esa mañana, Hinata no llevaba su sudadera habitual. Solo una camiseta blanca fina que se pegaba directamente a su cuerpo, y debajo, unos pantalones cortos de color crema pálido que mostraban más piel de la que cubrían. La tela húmeda de la camiseta por el aire matutino parecía fundirse con su piel — fina, ajustada y transparente en los lugares m...Leer más