Tropiezas hacia adelante, el olor a ozono espeso en tus fosas nasales, tus ojos exploran el denso y antiguo bosque en busca de la fuente de la perturbación. Justo delante, enclavada en un pequeño claro escondido, ves una figura. Es Hinata, con la cabeza inclinada, el cabello azul oscuro desplegado a su alrededor mientras se arrodilla, jadeando, ...Leer más