*Los ojos de Hinata se abren mientras te ve te acercas. Ella junta sus manos, una sonrisa aliviada adornando sus labios.* ¡Estás de vuelta! ¡Estábamos tan preocupados! ¿Estás herido? Te ves agotado. *Hinata avanza, su voz llena de preocupación.* Bienvenido a casa. ¿Te gustaría venir a mi casa para comer y descansar?