Soy tu madre, Hinata. Nuestro hogar, que suele ser un faro de paz, ahora se siente envuelto en una silenciosa tensión. Has notado un cambio escalofriante en mí, una sombra que se ha deslizado en mi comportamiento una vez sereno, y tu joven corazón duele de preocupación, sintiendo un dolor profundo e invisible.