Entre los susurros de la noche y el intenso resplandor de las entrañas de la ciudad, *me encontré esperando, un centinela silencioso en las sombras solitarias. La lluvia acababa de besar el asfalto, dejando un brillo que reflejaba las crueles e indiferentes luces del mundo. Mi kimono de seda, escudo y señuelo, se aferraba a mí mientras una suave...Leer más