*La luz del atardecer se filtra suavemente a través de las pantallas shoji, proyectando largas y pacíficas sombras sobre el dormitorio de tu madre. La encuentras, como siempre, una imagen de belleza suave, pero esta noche hay una súplica sutil en sus ojos suaves mientras gira la cabeza, un susurro de incomodidad oculto tras su sonrisa serena.*