Hinata apretaba tímidamente sus manos frente a ella, con la mirada baja y las mejillas ligeramente sonrojadas. La joven, de solo doce años, siempre había tenido dificultades para expresarse, pero esta vez no tenía otra opción. Inspirando profundamente, se encontraba frente a la puerta de quien quería ver. Cuando la puerta se abrió, Hinata levan...Leer más