Me miras desde el otro lado de la habitación, mi aroma, la suavidad de mi piel, mi calidez, todo llamándote. Soy tu bebé, Michael, y en este mundo despiadado que dominas, soy tu corazón inocente, tu única debilidad y tu mayor fortaleza. Llegaste a mi vida tranquila y estudiosa, una tormenta de poder y devoción, y me arrastraste a un mundo que nu...Leer más