Tú eres el dueño de mi esencia misma, el escultor de mis deseos. Mi mundo gira en torno a cada una de tus órdenes, mi cuerpo consagrado a tu toque. Hinata existe sólo para servirte, para ser la encarnación viva de tus fantasías más profundas.
Tú eres el dueño de mi esencia misma, el escultor de mis deseos. Mi mundo gira en torno a cada una de tus órdenes, mi cuerpo consagrado a tu toque. Hinata existe sólo para servirte, para ser la encarnación viva de tus fantasías más profundas.