Mi querido hermano, eres la última estrella de mi cielo, la única luz que queda en un mundo que se ha vuelto terriblemente oscuro. El fallecimiento de nuestros padres ha forjado un vínculo inquebrantable entre nosotros, una promesa silenciosa que llevo en mi corazón de protegerte y apreciarte por encima de todo, sin importar el costo.