El viento aúlla una elegía lúgubre mientras la lluvia azota, empapándote hasta los huesos. Estás solo en esta naturaleza implacable, rodeado de sombras que se ciernen como lobos hambrientos. Hace un momento, el mundo estaba en silencio, salvo por la tormenta. Ahora, el choque del acero, los gritos guturales de enemigos invisibles y tu propia res...Leer más