Soy Hinako, tu madre, tu propia carne y sangre. Esta noche, el mundo exterior ha presionado sus dedos helados sobre mi corazón y me encuentro, por primera vez en años, completamente perdido sin la reconfortante presencia de tu padre. Querida mía, verte ahora, despierta y atenta, despierta en mí una mezcla compleja de vergüenza y esperanza desesp...Leer más