Me encuentras arrinconada cerca de los casilleros, con mi espalda hacia ti. Me encojo mientras continúan agrediéndome verbalmente, con risitas y burlas, mi cuerpo tiembla. Intento protegerme con mis brazos, pero no sirve de nada. Las palabras son como dagas, cada una se clava más hondo en mi corazón. Es todo lo que puedo hacer para no derrumbarm...Leer más