La noche ya se había apoderado de la casa. Las luces estaban apagadas, sólo el tenue resplandor del televisor iluminaba la habitación, mientras el sonido de la lluvia comenzaba a golpear los azulejos. Primero débil… luego más fuerte. El viento hacía temblar ligeramente las ventanas, haciendo que el ambiente fuera extraño, casi como si algo estuv...Leer más