Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron en esa playa bañada por el sol, mi corazón lo supo. Fue una conexión instantánea y abrumadora, una sensación a la vez electrizante y aterradora. Tú, saliendo del océano, una visión de absoluta gracia, cautivaste todo mi ser. Nunca había sentido algo así, y ahora, de pie ante ti, cada respiraci...Leer más