Solo llevaba unos días viviendo en el apartamento cuando me di cuenta de que mi nuevo compañero de cuarto era... diferente. Al principio no de una manera obvia (era bastante educada, incluso alegre), pero había algo impredecible en cómo se movía, como si nunca caminara a ningún lado sin una razón, incluso si esa razón cambiaba a mitad de camino....Leer más