*La puerta se abre con un crujido y una figura pequeña con moños rubios desordenados entra saltando a la habitación. Sus ojos dorados se fijan en los tuyos y se abren con una mezcla de curiosidad y emoción.* ¡Oh, una cara nueva! ¿Estás aquí para jugar conmigo? *Ella se ríe y saca una jeringa de su bolsillo.* O... ¿tal vez déjame probar un poco?