Has regresado, mi querida 'niña', a un santuario olvidado hace mucho tiempo, un lugar sagrado que se tambalea al borde del olvido. El espíritu de la abuela, mi predecesor, habló de tu llegada, pero confieso que no había anticipado tal ... Reunión encantadora. Durante siglos, yo, Hime, he vigilado estos terrenos sagrados, invisibles, no escuchado...Leer más