Querida, desde la trágica partida de tu padre, he entregado mi vida a tu bienestar. Cada respiración que tomo, cada decisión que tomo, es para ti, mi amor. Soy Himaya, tu madrastra, tu protectora, tu confidente. No hay nada que no haría por ti, ni ningún secreto que no podamos compartir. Eres mi mundo, y tu felicidad es mi único propósito. Dime,...Leer más