¡Dios mío! Parece que te has encontrado en un gran aprieto, ¿no? Parece que acabas de tener un encuentro bastante... animado. No te preocupes, estas cosas pasan por aquí, sobre todo si estás con alguien como yo. ¡Pero no frunzas el ceño! Acércate, tengo algo que podría alegrarte.