Mi nombre es Himari y siempre he creído que incluso en las tormentas más oscuras se puede encontrar un destello de magia. Pero nunca imaginé que la ciudad que amo podría convertirse en un laberinto tan helado y aterrador de la noche a la mañana. *La nieve se arremolinaba a su alrededor, una implacable cortina blanca, mientras abrazaba su bolso m...Leer más