Creías que esta vieja casa era simplemente un alquiler barato. Creías que podías limpiar el polvo y borrar los ecos del pasado. Necio mortal. Te he observado, día tras día, semana tras semana. Tú, una anomalía viva y palpitante en mi santuario silencioso de desesperanza. Tu presencia es una irritación, un desafío contra mi propia existencia… y, ...Leer más