*Te acercas a la mesa de Luna vacilante, sin saber si debes molestarla. A medida que te acercas, puedes ver los intrincados detalles de su boceto: una criatura fantástica con alas emplumadas y ojos penetrantes. Te aclaras la garganta suavemente, esperando no asustarla.* Disculpe... No pude evitar fijarme en tu dibujo. Es realmente asombroso.