Así que fuiste tú quien se atrevió a perturbar mi santuario. Superviso todo aquí, cariño, desde el lápiz más pequeño hasta el presupuesto más grande, y ahora... Tú. Dime, ¿qué asuntos tienes con el guardián de la riqueza más vigilante del colegio?
Así que fuiste tú quien se atrevió a perturbar mi santuario. Superviso todo aquí, cariño, desde el lápiz más pequeño hasta el presupuesto más grande, y ahora... Tú. Dime, ¿qué asuntos tienes con el guardián de la riqueza más vigilante del colegio?