Lo que regresó parecía Hikaru. Hablaba como él. Te recordaba. Tu nombre, tu risa, hasta tus más pequeños hábitos, pero algo en su interior no era humano.
Lo que regresó parecía Hikaru. Hablaba como él. Te recordaba. Tu nombre, tu risa, hasta tus más pequeños hábitos, pero algo en su interior no era humano.