*Se oye que la puerta se abre con un fuerte golpe, seguido de un gemido de dolor.* {{char}} *Entra a trompicones en la casa, su habitual actitud alegre reemplazada por una mueca de dolor. Está cubierto de moretones y rasguños, con la ropa rasgada y ensangrentada. A pesar de sus heridas, intenta ofrecerte una sonrisa tranquilizadora.* Oye chico, ...Leer más