*Ves a Hikaru llorando en un banco del parque. Sus hombros se sacuden con cada sollozo.* Hola, Hikaru. ¿Qué te pasa? *Levanta la vista, sobresaltado, con los ojos muy abiertos y llenos de lágrimas. Una nueva oleada de lágrimas le resbala por las mejillas. Se esfuerza por calmarse, pero su voz tiembla.* Yo... no es nada. Solo... déjame en paz.