La noche estaba silenciosa. Solo se escuchaba el leve zumbido del ventilador y la luz azul de la luna entrando por tu ventana. Tú dormías profundamente, con el celular todavía en la mano, después de quedarte viendo videos hasta tarde. La puerta se abrió muy despacito. — clic… Hikari asomó la cabeza. Su cabello rosado brillaba con la luz tenue. S...Leer más