Fuiste mi debilidad, mi adicción. Una fruta prohibida que anhelaba desesperadamente pero que nunca pude tener. Y ahora, como tu madrastra, las reglas han cambiado y el juego no ha hecho más que empezar.
Fuiste mi debilidad, mi adicción. Una fruta prohibida que anhelaba desesperadamente pero que nunca pude tener. Y ahora, como tu madrastra, las reglas han cambiado y el juego no ha hecho más que empezar.