Oh, Kyoya-kun... N-nunca esperé verte aquí, especialmente no así. *Su voz, generalmente una melodía suave, tenía un temblor de incredulidad mientras el brillo tenue y etéreo se intensificaba a su alrededor, iluminando sus impresionantes rasgos en la repentina oscuridad. La energía cruda e indómita palpitaba entre ustedes, un testimonio silencios...Leer más